Asaja pide recortes de impuestos después de un año desastroso para el campo

La organización agraria Asaja Córdoba reclama recortes de impuestos después de un año desastroso para el campo y agrega que la campaña de declaración de ingresos comenzó el 1 de abril sin que el ministerio de finanzas haya publicado “la Ordenanza necesaria de reducciones del módulo para compensar “la enorme crisis de rentabilidad que atravesaron todos los cultivos y el ganado en 2019, que debería terminar con un índice de 0 debido a las pérdidas generalizadas en el campo cordobés”. ”
A través de un comunicado de prensa, Asaja detalla que todos los cereales han visto disminuir su producción en más del 50% y que el trigo en general, tanto blando como duro, ha reducido su área en un 12% en comparación con la temporada anterior, alcanzando trigo duro al 26% de la superficie.
En el caso de los girasoles, después de la severa sequía de la primavera pasada, el área se redujo en un 3%. Al mismo tiempo, la colza también sufrió una caída del 37% en su área.
Asimismo, en Córdoba, la cosecha se caracterizó por una caída en la producción en comparación con temporadas anteriores y precios fijos que dificultaron la viabilidad de la cosecha. Esto dio como resultado un 20% menos de producción de uvas blancas (de 44 Mkg en 2018 a 37 Mkg en 2019) y un 30% en tinta.
Para el algodón, el rendimiento promedio fue de 2.600 a 3.000 kilos por hectárea, menor que la temporada anterior, es decir, 4.000 kilos, que es aproximadamente un 25 y un 35% menos.
Por otro lado, la demanda de reducción de módulos en el olivar de la provincia de Córdoba se basa principalmente en precios bajos para 2019, la mayor parte del año a precios inferiores a los costos de producción.
En cuanto a los cítricos, la producción ha disminuido entre un 15 y un 20%, especialmente en las variedades tempranas. A esta caída en la producción, se debe agregar que en 2019 los precios de los agricultores para todas las variedades de cítricos cayeron, alcanzando mínimos históricos.
Finalmente, en el ganado, la falta de precipitación ha resultado en una disminución en la producción de pasturas en granjas ganaderas extensas en toda la provincia, por lo que no se han cumplido los requisitos de alimentación para el ganado. Por esta razón, el ganado tuvo que ser completado la mayor parte del año debido a la falta de pasto y pasto.
La falta de lluvia en la primavera tuvo un impacto negativo en el desarrollo del grano, reduciendo severamente la producción de heno para el ganado y la cantidad y calidad de la paja. La escasez de heno y paja aumentó los precios del ganado en aproximadamente un 50% en comparación con la temporada anterior. El precio de la paja aumentó en más del 200% a finales de año.
Por todas estas razones, Asaja dice que hay razones más que suficientes debido a las pérdidas generales para dejar a los módulos con un índice 0 en todos los sectores mencionados.

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