El Consejo incluye a Baena entre los municipios cordobeses afectados por la peste del conejo y autoriza su caza

El gobierno andaluz publicó en la BOJA la resolución del 27 de mayo de 2020 del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible mediante la cual se adopta un conjunto de medidas excepcionales de caza para controlar el aumento de poblaciones de conejos salvajes, que autorizan su caza durante la próxima temporada para evitar dañar los cultivos y las instalaciones agrícolas de unos veinte municipios de la provincia de Córdoba, incluida Baena. Estas medidas también se extienden a varios municipios de las provincias de Jaén, Málaga y Sevilla.
Más específicamente, los municipios de Córdoba donde está autorizada la caza de conejos son: Aguilar de la Frontera, Baena, Benamejí, Bujalance, Cabra, Cañete de las Torres, La Carlota, Castro, del Río, Fernán Núñez, Guadalcázar, Iznájar, Lucena , Montalbán de Córdoba, Montilla, Monturque, Moriles, Puente Genil, La Rambla, Santaella y La Victoria.
El texto de la resolución en sí indica que “será el gerente de caza el que tendrá que encargarse de ajustar la presión de caza para garantizar el control de daños y el equilibrio de la población” y, a su vez, indica que “la delimitación del área afectada por medidas excepcionales de caza corresponde a estos terrenos de caza con un plan técnico de caza en vigencia que planea limitar el daño de los conejos”.
Según BOJA, la caza de conejos se puede hacer “en vivo con hurones y redes, y mediante una captura durante toda la temporada de caza”. Cuando se realiza con armas de fuego o con aves de cetrería, el período se extiende del 30 de noviembre al 26 de abril, que puede usarse con armas de fuego los jueves, sábados y domingos, y diariamente en el caso de la cetrería. , podrá utilizar todas las aves de cetrería adaptadas a la presa. Para el uso de perros, el término abarca del 30 de noviembre al 7 de febrero.
Además de estas reglamentaciones generales, las Delegaciones Territoriales competentes pueden autorizar excepcionalmente el uso de otros medios de captura, de conformidad con las disposiciones de la Ley de flora y fauna silvestres. Además, a lo largo del nuevo período de trabajo de caza de conejos (del 9 de agosto al 29 de noviembre), se aplicarán las medidas previstas en los planes técnicos de caza, así como las establecidas en los reglamentos relativos a los plazos establecidos para la caza.
Asimismo, el ministerio explicó que “para facilitar la efectividad de las medidas, la liberación y repoblación de conejos salvajes, incluidos y autorizados en los planes técnicos de caza vigentes en los términos municipales a que se refiere la Resolución de emergencia publicada en la BOJA Cuando el destino de los conejos capturados es la reposición de otras reservas, se deben adoptar medidas preventivas, así como cumplir con la normativa vigente en materia de sanidad animal, transporte y comercialización directa de especies caza “.
El conejo salvaje es una especie clave en los ecosistemas mediterráneos, “considerándose el principal recurso trófico de muchas especies en peligro de extinción y uno de los mejores indicadores biológicos del territorio”. Su amplia distribución histórica en el territorio también permitió que su caza “sea una de las actividades de caza que tiene la tradición más larga de Andalucía” y que el conejo es el juego más pequeño “recolectado con mayor frecuencia por los cazadores”. De ahí la “importancia socioeconómica y ambiental” que esta especie juega en la región.
Aunque se considera una especie en peligro de extinción en las montañas, los conejos se han convertido en una especie de plaga en ciertas áreas del campo cordobés y en varias partes de Andalucía. Estos animales en estas regiones carecen de depredadores, lo que hace que se reproduzcan muy rápidamente y terminen causando graves daños a la agricultura.

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