Quien esta detras del cambio climatico

Impulsor del cambio climático: la televisión agrícola

Una teoría de la conspiración sobre el calentamiento global invoca la afirmación de que el consenso científico sobre el calentamiento global se basa en conspiraciones para producir datos manipulados o suprimir la disidencia. Es una de las tácticas utilizadas en el negacionismo del cambio climático para intentar fabricar una controversia política y pública que cuestione este consenso[1]. Los teóricos de la conspiración suelen alegar que, a través de actos de mala conducta profesional y criminal en todo el mundo, la ciencia que sustenta el calentamiento global ha sido inventada o distorsionada por razones ideológicas o financieras[2][3].

Datos de temperatura: Los conjuntos de datos sobre la temperatura media mundial de la NASA, la NOAA, Berkeley Earth y las oficinas meteorológicas del Reino Unido y Japón, muestran un acuerdo sustancial sobre el progreso y el alcance del calentamiento global: las correlaciones entre pares oscilan entre el 98,09% y el 99,04%.

Causalidad: La Cuarta Evaluación Climática Nacional («NCA4», USGCRP, 2017) incluye gráficos[4] que ilustran cómo los factores humanos, especialmente la acumulación en la atmósfera de gases de efecto invernadero, son la causa predominante del calentamiento global observado.

Rainn wilson aprende la ciencia que hay detrás del cambio climático

Figura b1. Los gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera, como el vapor de agua, el dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso, absorben energía térmica y la emiten en todas las direcciones (incluso hacia abajo), manteniendo la superficie de la Tierra y la atmósfera inferior calientes. La adición de más gases de efecto invernadero a la atmósfera potencia el efecto, haciendo que la superficie de la Tierra y la atmósfera inferior se calienten aún más. Imagen basada en un gráfico de la EPA de EE.UU. ( versión ampliada)

El Sol es la principal fuente de energía para el clima de la Tierra. Una parte de la luz solar entrante se refleja directamente en el espacio, especialmente en las superficies brillantes como el hielo y las nubes, y el resto es absorbido por la superficie y la atmósfera. Gran parte de esta energía solar absorbida se reemite en forma de calor (radiación de onda larga o infrarroja). A su vez, la atmósfera absorbe y reemite calor, parte del cual escapa al espacio. Cualquier alteración de este equilibrio de energía entrante y saliente afectará al clima. Por ejemplo, pequeños cambios en la salida de energía del Sol afectarán directamente a este equilibrio.

La mayor mentira sobre el cambio climático

La sección principal de este artículo puede ser demasiado corta para resumir adecuadamente los puntos clave. Por favor, considere la posibilidad de ampliar la cabecera para proporcionar una visión general accesible de todos los aspectos importantes del artículo. (Abril 2021)

James Edward Hansen (nacido el 29 de marzo de 1941) es un profesor adjunto estadounidense que dirige el Programa de Ciencia, Conciencia y Soluciones Climáticas[4] del Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia. Es conocido por sus investigaciones en climatología, por su testimonio en el Congreso sobre el cambio climático en 1988, que contribuyó a concienciar sobre el calentamiento global, y por su defensa de la acción para evitar un cambio climático peligroso[5][6][7] En los últimos años se ha convertido en un activista del clima para mitigar los efectos del calentamiento global, lo que ha llevado a su detención en algunas ocasiones[8].

Hansen nació en Denison, Iowa, hijo de James Ivan Hansen y Gladys Ray Hansen[9]. Se formó en física y astronomía en el programa de ciencias espaciales de James Van Allen en la Universidad de Iowa. Obtuvo una licenciatura en Física y Matemáticas con la máxima distinción en 1963, un máster en Astronomía en 1965 y un doctorado en Física en 1967, los tres títulos en la Universidad de Iowa. Participó en las prácticas de posgrado de la NASA de 1962 a 1966 y, al mismo tiempo, entre 1965 y 1966, fue estudiante visitante en el Instituto de Astrofísica de la Universidad de Kioto y en el Departamento de Astronomía de la Universidad de Tokio. A continuación, comenzó a trabajar en el Instituto Goddard de Estudios Espaciales en 1967[10].

Por qué la verdad científica no sirve para el cambio climático

El ser humano influye cada vez más en el clima y la temperatura de la Tierra al quemar combustibles fósiles, talar bosques y criar ganado, lo que añade enormes cantidades de gases de efecto invernadero a los que se producen de forma natural en la atmósfera, aumentando el efecto invernadero y el calentamiento global.

El principal impulsor del cambio climático es el efecto invernadero. Algunos gases de la atmósfera terrestre actúan como el cristal de un invernadero, atrapando el calor del sol e impidiendo que se filtre al espacio y provoque el calentamiento global.Muchos de estos gases de efecto invernadero se producen de forma natural, pero la actividad humana está aumentando las concentraciones de algunos de ellos en la atmósfera, en particular:El CO2 producido por las actividades humanas es el que más contribuye al calentamiento global. En 2020, su concentración en la atmósfera había aumentado un 48% por encima de su nivel preindustrial (antes de 1750).Otros gases de efecto invernadero son emitidos por la actividad humana en menores cantidades. El metano es un gas de efecto invernadero más potente que el CO2, pero tiene una vida atmosférica más corta. El óxido nitroso, al igual que el CO2, es un gas de efecto invernadero de larga duración que se acumula en la atmósfera a lo largo de décadas o siglos.Se estima que las causas naturales, como los cambios en la radiación solar o la actividad volcánica, han contribuido con menos de más o menos 0,1°C al calentamiento total entre 1890 y 2010.