Los sindicatos retan a Sarkozy con una nueva huelga contra la reforma de las pensiones

Los sindicatos franceses retan de nuevo hoy al presidente Nicolas Sarkozy con una huelga a la que están llamados los trabajadores tanto del sector público como del privado para protestar contra la reforma de las pensiones que pretende llevar a cabo el Gobierno.

La jornada puede ser caótica en la red de transportes, en la administración y los centros educativos si se cumplen los pronósticos de las centrales sindicales, que esperan sacar a la calle a medio millón de personas en las 80 manifestaciones convocadas por toda Francia.

Después de las protestas protagonizadas por los docentes para disuadir al Gobierno de eliminar más de 11.000 puestos de trabajo el próximo curso lectivo, es la reforma de las pensiones la que ha provocado la movilización de ocho sindicatos para oponerse a los planes del Ejecutivo de aumentar el periodo de cotización de 40 a 41 años.

El ministro de Trabajo, Xavier Bertrand, reafirmó el pasado fin de semana en «Le Journal du Dimanche» su «firme voluntad» de ampliar los años de cotización para tener derecho a una pensión completa.

«Para garantizar nuestro sistema de pensiones no se puede hacer nada más que pasar a 41 años», zanjó Xavier Bertrand.

Pero los sindicatos no quieren oír ni hablar del tema porque creen que es demasiado temprano para ampliar de nuevo el periodo de cotización, tal y como prevé la reforma de las pensiones de 2003, sobre todo teniendo en cuenta el mediocre resultado que muestra el nivel de empleo de los «seniors», el sector más opuesto a la reforma.

El secretario general de Fuerza Obrera (FO), Jean-Claude Mailly, se enfrenta a la medida al considerar que «hará bajar más todavía el nivel de las pensiones y que se penalizará especialmente a los jóvenes y, sobre todo, a las mujeres».

En una entrevista que ayer publicó «Le Parisien», Mailly sostiene que mantener el periodo de cotización en los 40 años costaría algo más de 4.000 millones y que si el Gobierno no es capaz de lograr esta cifra de aquí a 2020 entonces cabe preguntarse sobre su capacidad para aplicar una política económica «coherente». FO plantea algunas alternativas de financiación, como aumentar el impuesto de sociedades o crear un impuesto sobre los beneficios del orden del 3%, lo que generaría unos ingresos anuales de 3.000 millones de euros anuales.

«El Gobierno rechaza examinarlas así que la única salida es la movilización», resume su secretario general de Fuerza Obrera, que augura una amplia movilización mañana porque los trabajadores están «preocupados». «Será un test fuerte», asegura el responsable sindical.

Mientras, para el secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Bernard Thibault, «con esta ampliación, los 60 años como edad legal para jubilarse se convierte en algo virtual». El ministro de Trabajo replica que el Gobierno ha satisfecho ya muchas reinvindicaciones sindicales, entre otras, mantener la posibilidad de jubilarse antes de los 60 años para quienes hayan comenzado a trabajar muy jóvenes, algo que le cuesta al erario público 2.000 millones de euros al año.

Bertrand alega también que se ha cedido en la petición de los sindicatos de revalorizar las pensiones en septiembre y crear un mecanismo que garantice el poder adquisitivo de las mismas o en dar caracter prioritario al empleo de los «seniors».

Así las cosas, y con una última reunión negociadora prevista para junio, el Gobierno advierte desde ahora que legislará haya o no acuerdo.

Problemas en el transporte

Por lo que se refiere al seguimiento del paro, las previsiones de las diferentes compañías públicas auguran cierto caos para la jornada de hoy en los transportes, dado que la mayoría de los sindicatos han pedido a sus trabajadores secundar la huelga.

Así, cuatro sindicatos de Air France han presentado un preaviso de huelga, igual que tres de la Red Metropolitana de Transportes de París (RATP).

En la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF) todos los sindicatos, es decir siete, se han sumado al paro. El tráfico se verá por tanto muy afectado sobre todo en los trenes regionales (TER) y en el Transilien, que es el que une París con la periferia.

La SNCF anunció ayer que preveía que circulasen la mitad de los trenes de la red, pero que el tráfico internacional del Thalys (Bélgica), Eurostar (Reino Unido) y Alléo (Alemania) sería normal.

Además, en las grandes líneas no se auguran especiales dificultades porque habrá dos de cada tres Trenes de Alta Velocidad (TGV) en funcionamiento. En cuanto a las líneas de cercanías que conectan la periferia parisina, el servicio será normal en una de las cuatro líneas existentes, pero en las tres restantes sólo circulará uno de cada tres.

Por lo que respecta a los transportes urbanos provinciales, el anuncio de huelga se ha hecho en al menos 53 ciudades, entre ellas Marsella, Lyon, Toulouse, Montpellier, Brest o Dijon. En París hay prevista una gran manifestación a las 14.30 horas que partirá de la Plaza de la Bastilla.

 

 

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