Pacto pedro sanchez pablo iglesias

The secret pact between felipe vi, pedro sánchez and pablo iglesias

The first meeting between Pedro Sánchez and Pablo Iglesias was an arm wrestling match between the two leaders. Iglesias gave an ultimatum: if the Socialists try to form a majority with Ciudadanos they will not negotiate with Podemos. «Either one or the other; they must choose immediately,» the leader admonished the Socialist. But Sánchez, faced with this «exclusive and excluding» proposal, kept the pulse and dodged the challenge: «I choose that the PP does not govern and some will have to explain their possible vote with the PP against a progressive government». The Socialists sat down this Friday with Ciudadanos. There is no date to do so with Podemos.

The door to start negotiations is open but the socialists do not interrupt their path. This Saturday, Pedro Sánchez will meet with the PNV, whom he will court to get the support of its six deputies. If things go well the nationalist party will be another of the political forces with which the PSOE will enter into negotiations along with Rivera’s party, Izquierda Unida, Compromís and Coalición Canaria.

Zapatero e ibarretxe más distanciados

A pesar de los meses de negociaciones fallidas entre los dos partidos tras las elecciones generales de abril, que obligaron a Sánchez a convocarlas de nuevo, los dos líderes han desafiado las expectativas y han llegado a un acuerdo a 48 horas de la votación.

Ambos firmaron un acuerdo el martes, poco antes de las 14.30 horas, tras mantener reuniones secretas el lunes por la noche. En él, Pedro Sánchez será el primer ministro y Pablo Iglesias ocupará la vicepresidencia del Gobierno.

«Me complace anunciar hoy, junto a Pedro Sánchez, que hemos alcanzado un preacuerdo para crear un gobierno de coalición progresista que combina la experiencia del PSOE con la valentía de Unidos Podemos.»

Aunque los socialistas de Sánchez ganaron la votación del domingo, la cuarta en otros tantos años, salió debilitado de las elecciones. La repetición del voto impulsó el apoyo al derechista Partido Popular y propulsó al ultraderechista Vox al tercer puesto.

Tras el anuncio, el índice Ibex 35 de las acciones españolas más cotizadas entró en números rojos, y poco después cotizaba con un descenso de alrededor del 0,80%, con los valores bancarios especialmente afectados por la preocupación de que la alianza pueda aumentar los impuestos al sector.

Pablo iglesias in the press conference after speaking with alberto

If the Government wants to go ahead with its proposal to work for a great economic and social reconstruction pact, it can already discount the PP. The popular leader, Pablo Casado, from the outset, rejects an agreement of that significance, proposed by Pedro Sánchez to face the ravages of the pandemic. His alternative, in any case, is based on chopping up the necessary agreements between the parliamentary bodies where laws, socioeconomic agreements and pacts with the autonomous communities are settled, without any further solemnity or global agreement. The rest of the groups agree to dialogue.

A marked trail of confrontation remained this Wednesday in the Congress after the session of control to the Government. All bridges seemed broken between the PP and Vox and the central Executive. Broken at all with the ultra formation, which will not attend any meeting called by Pedro Sánchez, and in practice also with the PP, first opposition party. Before a date was set for a meeting between Sanchez and the leader of the PP, Pablo Casado, the latter warned that he cannot count on him for this «country» pact of social and economic reconstruction.

Pablo iglesias irradia odio en la sesión de investidura de

El presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, a la izquierda, y el líder de Unidos Podemos, Pablo Iglesias, se dan la mano durante una rueda de prensa en el Parlamento español en Madrid, España, el 12 de noviembre de 2019.

La elección -la cuarta del país en cuatro años- dejó al parlamento español aún más dividido que una votación anterior en abril, con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) conservando su liderazgo pero más lejos de la mayoría.

Los medios de comunicación locales, entre ellos La Sexta TV, dijeron que Iglesias sería vicepresidente del Gobierno, algo a lo que Sánchez se había negado en las conversaciones posteriores a las elecciones de abril. Sánchez también se había opuesto entonces a un gobierno de coalición. Los dos líderes dijeron que los detalles llegarían más tarde y no hicieron más comentarios.