Simbolo de la solidaridad internacional

Símbolo de solidaridad polaco

El Secretario General, António Guterres, lanzó una llamada de atención sobre el hecho de que el mundo está al borde del abismo y «avanza en la dirección equivocada», al pedir a los líderes reunidos hoy en el debate anual de alto nivel de la Asamblea General que restablezcan urgentemente la confianza y actúen al unísono para hacer frente a los innumerables desafíos.

Mientras que la mayoría de los países más ricos están vacunados contra el coronavirus, más del 90% de los africanos están a la espera de su primera dosis, «una acusación moral del estado de nuestro mundo», exclamó, advirtiendo que la gente puede perder la fe no sólo en sus gobiernos, sino en los propios principios que sustentan las Naciones Unidas. «Las promesas, después de todo, no valen nada si la gente no ve resultados», atestiguó.

Al trazar el camino hacia un futuro mejor, instó a los gobiernos a superar los obstáculos a la paz, incluso en Myanmar, el Sahel y Yemen, y más allá, en Libia, Siria, Israel y Palestina. Pidió que se cree confianza entre el Norte y el Sur del mundo en la cuestión del clima y que se cierre la brecha entre ricos y pobres poniendo fin a la pandemia mediante la duplicación de la producción de vacunas, garantizando que las dosis lleguen al 70% de los pueblos del mundo en la primera mitad de 2022. «Restablezcamos la confianza», declaró.

Definición de solidaridad internacional

¿Te preguntas por qué celebramos el Orgullo? El Orgullo consiste en dar visibilidad a la cultura queer y celebrar el amor y la diversidad queer. Se trata de recordar las batallas que se han librado, las victorias y las pérdidas, que nos han llevado a donde estamos hoy. En Noruega, el Orgullo ya no es sólo una celebración para las personas queer, sino que también se ha convertido en una celebración en la que participan la población mayoritaria, las empresas y los actores políticos. A nivel internacional, vemos que el Orgullo se celebra cada vez en más lugares. La fuerte movilización por los derechos de las personas LGBTQI+ en todo el mundo durante la última década ha dado lugar a muchos avances. Sin embargo, el Orgullo es también un recordatorio de que la igualdad de derechos, el reconocimiento y el respeto no pueden darse por sentados, y que estas cosas todavía no son una realidad para todos. Por ello, la solidaridad internacional es crucial para la igualdad de derechos en todo el mundo.

No sabemos lo suficiente sobre la violencia de pareja en la comunidad LGBTQ+, y quienes pertenecen a una minoría étnica y sexual son especialmente vulnerables. Esto puede significar que no reciban la ayuda que necesitan.

Importancia de la solidaridad internacional

El Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM) es un movimiento dirigido por palestinos que se centra en ayudar a la causa palestina en el conflicto palestino-israelí. El ISM se dedica a utilizar únicamente protestas y métodos no violentos. La organización hace un llamamiento a los civiles de todo el mundo para que participen en actos de protestas no violentas contra el ejército israelí en Cisjordania y la Franja de Gaza[1].

Fue fundada en 2001 por Ghassan Andoni, activista palestino; Neta Golan, activista israelí de tercera generación; Huwaida Arraf, palestino-estadounidense; y George N. Rishmawi, activista palestino. Adam Shapiro, estadounidense, se unió al movimiento poco después de su fundación y también se le suele considerar uno de los fundadores[2][3][4].

La organización convoca a civiles de todo el mundo a participar en actos de protesta no violenta contra el ejército israelí en Cisjordania y la Franja de Gaza. Ha sido criticada por trabajar junto a otros grupos para presionar a los artistas palestinos para que boicoteen la Cumbre de la Paz de One Voice y por ayudar a socavar la Cumbre creando un evento competidor. ISM y los grupos afiliados que critican la Cumbre dicen que One Voice no apoya plenamente los derechos palestinos garantizados por el derecho internacional[cita requerida].

Ejemplo de solidaridad humana

En la obra de Ibsen de «La Liga de la Juventud», uno de sus personajes cuenta un sueño, cuando: «Pensé que el Día del Juicio Final había llegado al mundo. Podía ver la curva del hemisferio. No había sol, sólo una lívida luz de tormenta. Se levantó una tempestad que venía del oeste y lo arrastraba todo: primero, las hojas marchitas, luego los hombres; pero se mantenían en pie todo el tiempo, y sus ropas se pegaban a ellos, de modo que parecían apresurarse sentados. Al principio parecían gente del pueblo corriendo detrás de sus sombreros en el viento; pero cuando se acercaban eran emperadores y reyes, y eran sus coronas y globos los que perseguían y atrapaban, y parecían siempre a punto de agarrar, pero nunca lo hacían».

Por esta razón, los socialistas revolucionarios, que celebramos el Primero de Mayo con el espíritu de los camaradas internacionales de todo el mundo, nos conformamos con dejar las reformas en manos de los demócratas tories y de los falsos líderes laboristas a sueldo. Sabemos que cuanto más se organicen los trabajadores política e industrialmente sobre una base revolucionaria, más rápido y más gruesas serán las reformas. Son los sacos de arena que defienden las trincheras del capitalismo. Pero los obreros no tardarán en «atacar con el alba», y cuando llegue ese gran momento será realmente una lucha hasta el final por el fin del capitalismo y del militarismo.